Nvidia ha autorizado un incremento récord de 150.000 millones de dólares en su programa de recompra de acciones, elevando el total restante a 235.000 millones de dólares. El consejero delegado Jensen Huang atribuye la decisión a la fuerte transformación hacia la inteligencia artificial y la computación acelerada que impulsa el negocio del fabricante de chips.
Jensen Huang defiende la solidez del flujo de caja ante los inversores
La cúpula directiva de la tecnológica defiende que la generosa retribución a los accionistas no compromete la capacidad de inversión de la compañía en los centros de datos y nuevos microprocesadores. Según la información facilitada por la propia corporación el 28 de septiembre de 2026, la previsión es completar la totalidad del programa restante a lo largo del ejercicio fiscal de 2028.
Jensen Huang afirmó que «el crecimiento de NVIDIA está siendo impulsado por un cambio de plataforma hacia la inteligencia artificial y la computación acelerada que ocurre una vez en una generación», y añadió que «la generación de efectivo nos da la capacidad de invertir en las tecnologías que impulsan esta transformación y de devolver capital a los accionistas».

Las recompras de acciones reducen el número de títulos en circulación, lo que en teoría impulsa el beneficio por acción y sirve como catalizador para la cotización en Bolsa. Tras conocerse el anuncio en Wall Street el lunes, las acciones de la compañía registraron repuntes cercanos al 3% y acumularon una subida del 24% en el año, según los datos de las sesiones del mercado.
Los analistas financieros evalúan el impacto del plan en la valoración bursátil
Las acciones de Nvidia han subido un 24 % en los últimos doce meses, y el valor se sitúa como la empresa más valiosa del mundo y el epicentro del auge de la inteligencia artificial. La firma se ha favorecido de manera notable por el incremento en el gasto destinado a la infraestructura indispensable para operar esta tecnología, al tiempo que produce los procesadores más avanzados aplicados en la IA.
Mientras la compañía atraviesa el tercer trimestre de su ejercicio fiscal 2027 y eleva a 235.000 millones de dólares su autorización remanente total, la ingente recompra de acciones promovida por Nvidia responde con exactitud al tipo de medida que Jim Cramer venía solicitando. Las grandes tecnológicas han redoblado este tipo de estrategias para seducir a unos inversores que buscan alternativas ante la pérdida de atractivo de la deuda pública soberana.

La contabilidad de los ingresos récord frente a las tensiones en los mercados de chips
La magnitud de la operación se sustenta sobre unos balances financieros extraordinarios, impulsados por una máquina de generar efectivo. Impulsados por una demanda de microchips para inteligencia artificial que continúa acelerándose y genera un torrente de flujo de caja libre donde los gastos de capital apenas se perciben frente al flujo operativo, los ingresos experimentaron un gran impulso y alcanzaron la cifra récord de 96.200 millones de dólares en el último trimestre, lo que representa un incremento del 106% respecto al ejercicio anterior.
Basándose en los cálculos realizados por Ben Emons, fundador de FedWatch Advisors, los títulos de Nvidia suelen experimentar un rendimiento favorable del 24% a lo largo de los doce meses posteriores a la revelación de un programa masivo de recompra de acciones. A su vez, Alphabet tiene el rendimiento a 12 meses más fuerte con más del 40%, mientras que los planes de recompra de Nvidia a veces han presentado una menor continuidad en su rendimiento bursátil debido a la exposición al capital en su balance.
A pesar de la solidez mostrada por el gigante de los microchips en su anuncio del 28 de septiembre de 2026 divulgado por Pratyush Thakur, la sesión bursátil no estuvo exenta de turbulencias para todo el sector de semiconductores. El índice SOX y las cotizaciones de empresas como Advanced Micro Devices (AMD), Micron Technology (MU), Intel (INTC), Taiwan Semiconductor Manufacturing (TSM) y Broadcom (AVGO) reflejaron un entorno complejo donde el buyback de 150.000 millones de dólares no logró mantener boyantes a todas las acciones de chips por igual en la apertura del mercado.
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