El hoyo 18 de Royal Birkdale se ha consolidado como uno de los escenarios más definitorios del golf. Este hoyo final, diseñado como un anfiteatro natural y enmarcado por una de las casas club más reconocibles del deporte, ha sido el escenario donde diversas leyendas han alcanzado sus momentos de mayor gloria.
Tierra de campeones
Grandes figuras como Tom Watson, Peter Thomson, Arnold Palmer, Lee Trevino y Padraig Harrington son algunos de los múltiples campeones que han logrado ganar The Open en Royal Birkdale, recorriendo el césped de este campo antes de levantar el Claret Jug. En este sitio, Tom Watson celebró específicamente su quinto triunfo en el Open.

Además de los campeonatos, el hoyo 18 ha sido testigo de momentos mágicos protagonizados por Seve Ballesteros y Justin Rose, así como de una ronda récord en el Open completada por Branden Grace.
La arquitectura de un icono
La casa club que enmarca el hoyo 18, un par 4, fue construida en 1935. Su diseño representó una ruptura con las villas tradicionales que suelen encontrarse en los campos de links más importantes del país.
El arquitecto George Tonge fue la fuerza creativa detrás de la estructura, la cual fue seleccionada tras una convocatoria a arquitectos locales. Tonge concibió el edificio para que representara un barco surcando las dunas de Birkdale.
Alan Brough, miembro del comité de patrimonio de Royal Birkdale, señaló que el diseño de Tonge ha resistido la prueba del tiempo, explicando que, desde la perspectiva del arquitecto, la casa club estaba allí para «representar o intentar imitar el paso de un barco a través de las dunas como si estuvieran en el mar».
