La Abadía de Kylemore, situada en Connemara, condado de Galway (Irlanda), ha destacado recientemente por su cocina de chocolate, descrita como el «Willy Wonka de la Iglesia Católica».
Origen y evolución del complejo
Este convento de monjas benedictinas fue fundado en 1920 sobre la estructura del Castillo de Kylemore. La edificación original fue construida entre 1863 y 1868 para servir como residencia privada de Mitchell Henry, un empresario y político de Mánchester que se desempeñó como parlamentario por el condado de Galway entre 1871 y 1885.
Tras pasar por diversas manos, el castillo se transformó en abadía cuando las monjas benedictinas buscaron refugio allí al huir de Ypres, Bélgica, durante la Primera Guerra Mundial.
Activos arquitectónicos y gestión turística
Desde una perspectiva arquitectónica, el complejo resalta por su iglesia neogótica, erigida entre 1877 y 1881. Esta obra es una reproducción en miniatura de la catedral de Norwich, construida con mármol verde local de Connemara. Además, la propiedad cuenta con un jardín victoriano amurallado.
En cuanto a su actividad institucional, la abadía mantuvo un internado internacional de mujeres que operó hasta su cierre en el año 2010. Actualmente, el modelo de visitas turísticas se centra en el acceso a los jardines, el mausoleo familiar, la iglesia y salas seleccionadas de la abadía.
La infraestructura orientada al visitante incluye áreas comerciales y de servicios, tales como una tienda de recuerdos y un restaurante, integrando ahora la mencionada cocina de chocolate como parte de su atractivo.
