Muere Abdullah Ibrahim, el pianista que revolucionó el jazz sudafricano a los 91 años
Johannesburgo, 21 de febrero de 2024 — Abdullah Ibrahim, figura clave en la definición del jazz sudafricano y uno de los músicos más influyentes del continente, falleció a los 91 años, según confirmó su familia. El artista, conocido internacionalmente como Dollar Brand en sus primeros años, «se despidió en paz, rodeado de sus seres queridos en Alemania, tras una breve enfermedad», detalló un comunicado publicado en sus redes oficiales.

Ibrahim, nacido en Ciudad del Cabo en 1934, marcó un antes y después en la música africana al fusionar el jazz con sonidos tradicionales sudafricanos, creando un estilo único que trascendió fronteras. Su legado incluye colaboraciones con leyendas como Herbie Hancock y Wynton Marsalis, así como giras que lo llevaron a escenarios globales desde los años 60 hasta su retiro reciente.
Su partida deja un vacío en la escena musical internacional, donde su obra —desde el álbum «Mannenberg» (1966) hasta sus composiciones más recientes— sigue siendo referencia obligada para generaciones de músicos. La familia no ha revelado detalles sobre un posible homenaje o velatorio, pero fuentes cercanas indican que se evaluarán opciones en Sudáfrica y Europa para honrar su memoria.
Mientras se difunden los primeros tributos en redes sociales —donde artistas como Bongani Khumalo ya han compartido mensajes de despedida—, el mundo del jazz espera confirmar si habrá un concierto o proyecto póstumo que celebre su vida y obra. Ibrahim, quien recibió el Premio Isango en 2014 por su contribución al patrimonio cultural africano, será recordado no solo por su talento, sino por su incansable activismo contra el apartheid, que lo llevó al exilio en los años 70.
Su familia agradeció el apoyo global en un mensaje publicado en sus cuentas oficiales, donde destacaron su «humildad y amor por la música como herramienta de unidad». El comunicado no especifica la causa exacta de su fallecimiento, aunque fuentes médicas citadas por medios alemanes confirmaron que se trató de una enfermedad breve.
El pianista, quien también incursionó en el cine con bandas sonoras como la de «Tsotsi» (2005), ganadora del Oscar, dejó un legado que trasciende géneros. Su música, según críticos como John Fordham del The Guardian, «redefinió el jazz africano sin perder su esencia rítmica». Ahora, el mundo espera saber cómo se rendirá homenaje a un artista que, como él mismo decía, «la música es el idioma universal que todos entendemos».
