Polonia ajusta la tarifa de combustible intermodal para reducir costos logísticos
El gobierno polaco ha implementado cambios en la estructura de la tarifa de combustible intermodal, una medida que busca aliviar la presión económica sobre el sector logístico en un contexto de alta volatilidad en los precios de los combustibles. Según fuentes oficiales vinculadas al Ministerio de Infraestructura, los ajustes buscan equilibrar los costos operativos de las empresas de transporte intermodal, especialmente en rutas que dependen de múltiples modos de transporte —ferrocarril, carretera y agua— donde los incrementos en el precio del diésel y el gasóleo han impactado directamente en la rentabilidad.
La modificación, anunciada en los últimos días, incluye una revisión de los cálculos de la tarifa por litro de combustible aplicada a los operadores intermodales, ajustando los márgenes para reflejar mejor los costos reales del mercado. Aunque no se han revelado detalles específicos sobre el porcentaje de ajuste —ya que las negociaciones con la industria aún están en curso—, se confirma que el objetivo es evitar sobrecostos que pudieran trasladarse a los usuarios finales, como empresas exportadoras o cadenas de suministro internacionales.
La decisión llega en un momento en que el sector logístico polaco enfrenta desafíos por la dependencia de combustibles importados, agravada por tensiones geopolíticas recientes en regiones clave como el Mar Negro y Oriente Medio. Expertos consultados por Maersk, la mayor naviera global con fuerte presencia en Europa del Este, señalan que estos ajustes son «un paso necesario para mantener la competitividad de las rutas intermodales en Polonia», especialmente en corredores como el Vistula Corridor, donde el transporte combinado representa un pilar estratégico para la conexión con puertos como Gdynia y Gdansk.
La medida también busca estandarizar los criterios de cálculo entre los distintos operadores intermodales del país, evitando disparidades que pudieran generar distorsiones en la competencia. Según datos preliminares, cerca del 40% de las empresas de logística intermodal en Polonia han reportado incrementos superiores al 25% en sus costos de combustible durante el primer trimestre de 2026, lo que ha llevado a algunas a replantear sus tarifas o incluso a reducir la frecuencia de servicios en rutas menos rentables.
El Ministerio de Infraestructura ha indicado que los nuevos parámetros entrarán en vigor de manera gradual, con un período de adaptación de tres meses para que los operadores ajusten sus sistemas contables y de facturación. Durante este lapso, se mantendrá un canal de diálogo permanente con asociaciones como la Polska Izba Transportu Intermodalnego (PITI) y la Confederación de Empresarios Polacos (KPRM) para evaluar el impacto real de los cambios.
Mientras tanto, el sector espera que estas modificaciones contribuyan a estabilizar los precios para los usuarios finales, especialmente en sectores sensibles como la agricultura —donde Polonia es uno de los mayores exportadores de granos en la UE— y la industria automotriz, que depende en gran medida del transporte intermodal para la distribución de componentes.
La decisión polaca contrasta con otros mercados europeos, donde países como Alemania y los Países Bajos han optado por subvenciones directas o exenciones fiscales temporales para los combustibles en el transporte de mercancías. Sin embargo, las autoridades polacas han preferido un enfoque basado en mecanismos de mercado regulados, evitando así un aumento en el déficit fiscal.
Reacciones del sector: ¿Basta con el ajuste?
Organizaciones como la Asociación Europea de Transporte Ferroviario (CER) han valorado positivamente la iniciativa polaca, aunque advierten sobre la necesidad de coordinación a nivel de la UE para evitar que medidas nacionales generen desequilibrios en las cadenas de suministro transfronterizas. «Polonia está dando un paso en la dirección correcta, pero sin una armonización regional, el efecto será limitado», declaró un portavoz de la CER en declaraciones a medios especializados.
Por su parte, Maersk ha confirmado que está evaluando cómo estos cambios afectarán a sus operaciones en el país, especialmente en el Hub Logístico de Wroclaw, uno de los nodos más activos para el transporte intermodal en Europa Central. «Cualquier medida que reduzca la incertidumbre en los costos es bienvenida, pero el éxito dependerá de su implementación práctica», indicó un vocero de la compañía.
Queda por verse si otros países de la región seguirán el ejemplo polaco. Mientras, el sector intermodal en Europa observa con atención cómo se desarrollan los próximos meses, en un contexto donde la transición energética y la seguridad del suministro siguen siendo los mayores desafíos para la logística continental.
