Un acuerdo comercial entre Estados Unidos y Japón podría impulsar la construcción de la planta de gas más grande de la historia de EE. UU. Y transformar la combinación energética de cinco estados.
Japón invertirá más de 100 mil millones de dólares en estos proyectos, como parte de su compromiso de invertir 550 mil millones de dólares en Estados Unidos durante los próximos dos años. Los acuerdos energéticos, anunciados la semana pasada, reflejan el impulso de la administración Trump por fortalecer los combustibles fósiles y la energía nuclear, al tiempo que compite con China para desarrollar rápidamente la infraestructura de inteligencia artificial.
La planta de gas forma parte de un acuerdo detallado el viernes entre el gigante tecnológico japonés SoftBank y la empresa de servicios públicos AEP Ohio. La planta está destinada a alimentar un centro de datos de 10 gigavatios en el antiguo complejo de enriquecimiento de uranio del Departamento de Energía en Portsmouth, Ohio.
También el viernes, la empresa energética NextEra anunció que construirá 33 mil millones de dólares en nueva generación de gas en Texas y Pensilvania, con proyectos de propiedad conjunta de Japón y Estados Unidos. Y el jueves, el presidente Donald Trump y la primera ministra japonesa Sanae Takaichi anunciaron que GE Vernova y Hitachi invertirían hasta 40 mil millones de dólares en reactores nucleares pequeños en Tennessee y Alabama.
