Home MundoAdicción a las pantallas: el peligro oculto en los niños

Adicción a las pantallas: el peligro oculto en los niños

by Editor de Mundo

En las tranquilas salas de estar, el bullicio de los juegos infantiles ha sido reemplazado por un silencio iluminado por pantallas. Un niño de diez años, con dedos que se mueven a una velocidad asombrosa y ojos apenas parpadeantes, experimenta una reacción de angustia cuando se le retira su teléfono inteligente. No es simplemente enojo, sino un colapso, una resistencia vehemente, una explosión de frustración. No es amor por el dispositivo lo que lo impulsa, sino la forzada vuelta a un mundo real que se ha vuelto mucho menos atractivo que su deslumbrante universo digital. El teléfono inteligente ha trascendido su función original para convertirse en un sistema psicológico que remodela la atención, las emociones, la imaginación y la propia percepción del placer en los niños.

Adicción a las pantallas: las cifras reveladoras: Los números pintan un cuadro claro y preocupante de la realidad de nuestra generación. Según un informe de referencia de Common Sense Media en 2021, los niños de entre 8 y 12 años dedican un promedio de cinco horas y 33 minutos diarios a las pantallas con fines de entretenimiento. Esta cifra aumenta drásticamente en los adolescentes (de 13 a 18 años), alcanzando las ocho horas y 39 minutos diarias, el equivalente a una jornada laboral completa para un adulto.

En nuestra región árabe, las investigaciones alertan sobre un peligro creciente. Estudios científicos recientes, como uno publicado en la revista BMC Psychiatry en 2023, indican que las tasas de “uso problemático de teléfonos inteligentes” en los países de Oriente Medio pueden alcanzar el 37.9% entre los jóvenes, una proporción que refleja un desafío cada vez mayor para la salud mental y el comportamiento.

leer más  Satélites Inteligentes: IA para un Espacio Más Seguro y Sostenible

En la región del Golfo, en general, múltiples estudios señalan que los niños y adolescentes pasan entre 35 y 40 horas semanales frente a las pantallas, lo que equivale a un “trabajo a tiempo completo”, confirmando que este fenómeno no es ajeno a nuestra realidad local.

Algunos observadores advierten que lo más peligroso de todo es que la mayor parte de este tiempo se desperdicia en plataformas diseñadas ingeniosamente para mantener a los usuarios el mayor tiempo posible. Aquí, el problema ya no es el “uso excesivo”, sino la existencia de una “ingeniería de la adicción” deliberada.

Ingeniería de la atención: el secreto oculto detrás de la pantalla: Las aplicaciones actuales se diseñan y programan no para que se abandonen fácilmente, sino para que se regrese a ellas, para que se consuma tiempo desplazándose, jugando y permaneciendo despierto, atento con todos los sentidos y emociones. Se trata de mecanismos de recompensa variables, basados en el mismo principio psicológico utilizado en las máquinas tragamonedas. Estas recompensas se han convertido en un componente esencial del diseño de juegos y plataformas de redes sociales, como notificaciones repentinas, saldos inesperados o mensajes de amigos, que en conjunto activan el sistema de dopamina en el cerebro del niño, creando un ciclo adictivo difícil de romper. Este diseño meticuloso hace que el niño no se dé cuenta de que cada clic se registra, cada pausa se analiza y cada interacción se utiliza para alimentar un algoritmo que lo conoce mejor de lo que él mismo se conoce.

Tareq Al-Housni, fundador y presidente de Zerographini Group, comenta sobre este fenómeno: “No vivimos en la era de los teléfonos inteligentes, sino en la era de la economía de la atención, porque el niño ya no es un consumidor de la aplicación, sino una materia prima que se rediseña digitalmente para servir a los anunciantes”.

leer más  Subida de precios medicamentos Reino Unido

Roblox y Fortnite: la adicción enmascarada de pertenencia: Los juegos ya no son individuales, sino colectivos. Plataformas como Fortnite ofrecen emoción y competitividad, mientras que Roblox va más allá, creando un mundo social basado en el contenido generado por los propios usuarios. Aquí, el niño no solo juega, sino que construye mundos, diseña sus propias experiencias y forma amistades y grupos. En este contexto, el juego no solo brinda placer, sino también un sentido de “pertenencia”. Cuando se le arrebata el teléfono por la fuerza, el niño no pierde un juego, sino que siente que ha perdido su comunidad virtual y su estatus dentro de ella, lo que hace que la separación sea aún más dolorosa. Tareq Al-Housni, de Zerographini, analiza esta transformación diciendo: “El niño de hoy no escapa de la realidad a través de estas plataformas, sino que se traslada a una realidad más receptiva a sus deseos. En el mundo virtual, este niño es un héroe y un creador, mientras que en el mundo real, es un niño que espera órdenes e instrucciones”.

Más allá de la pantalla: hacia una infancia digital equilibrada: El desafío no es rechazar el teléfono, sino reorientar su rumbo. En lugar de ser una herramienta de consumo pasivo, el teléfono puede convertirse en una puerta de entrada al aprendizaje inteligente y una herramienta educativa eficaz. La solución no reside en una política de “no al teléfono”, sino en un enfoque de “no a los juegos que perpetúan la adicción”. Necesitamos urgentemente juegos educativos cautivadores que utilicen los mismos mecanismos de entretenimiento atractivos para promover el conocimiento y la experiencia, como aplicaciones que impulsen al niño, después de aprender sobre astronomía, a salir por la noche a observar las estrellas con sus propios ojos, y juegos sobre el medio ambiente que lo motiven a plantar una planta en el balcón de su casa. Los responsables de Zerographini aconsejan trabajar en el entretenimiento mejorado con el aprendizaje, que transforma la pantalla de un callejón sin salida en un punto de partida hacia el mundo vivo y real. Tareq Al-Housni, presidente de Zerographini, concluye su visión diciendo: “Si queremos recuperar la atención de nuestros hijos, primero debemos recuperar el significado de la infancia. No podemos culpar solo a las pantallas, sino que debemos, por el contrario, buscar e innovar alternativas reales que hagan que el niño sienta la vida y su esplendor”.

leer más  Tesla Asia: 9 Millones de Vehículos Vendidos

Finalmente, no ganaremos la batalla aislando a nuestros hijos del mundo digital o arrebatándoselo, sino construyendo puentes inteligentes que los conecten con el mundo real. El futuro no se basa en la separación de los mundos, sino en aprovechar uno al servicio del otro.

You may also like

Leave a Comment

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.