Nueva York se enfrenta a una de las peores tormentas de nieve de la última década, lo que ha llevado a las autoridades a declarar el estado de emergencia. La tormenta, descrita como «potencialmente histórica y destructiva», afecta a una amplia región del noreste de Estados Unidos, incluyendo Boston, Nueva York y Nueva Jersey, poniendo en alerta a casi 70 millones de personas.
El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, ha decretado el estado de emergencia ante la intensidad de la nevada. Se han cerrado escuelas y se han bloqueado carreteras para vehículos no esenciales. Más de 5.000 vuelos han sido cancelados, y se prevé que la situación empeore durante el martes, especialmente en los aeropuertos de LaGuardia y John F. Kennedy en Nueva York, y en el Logan de Boston.
Según el meteorólogo jefe del Centro de Predicción Meteorológica, Frank Pereira, «nadie entra ni sale de la ciudad de Nueva York». Las principales zonas afectadas son Nueva Jersey, Long Island, Nueva York y el sur de Nueva Inglaterra.
Se pronostican acumulaciones de hasta 24 pulgadas de nieve en el área metropolitana de Nueva York, acompañadas de ráfagas de viento de entre 45 y 60 millas por hora. En algunas áreas de Long Island, la acumulación de nieve podría superar los dos pies. Además, se han reportado cortes de energía que afectan a más de 200.000 hogares.
La nieve comenzó a caer ligeramente el domingo por la mañana, intensificándose durante la noche y manteniéndose con fuerza hasta el lunes por la mañana, con picos de hasta tres pulgadas por hora. Las autoridades han pedido precaución debido a los peligrosos vientos y la posibilidad de caída de ramas.
