Una pequeña nación insular, posicionada como el segundo país más rico de África, ha puesto en marcha un programa de «visa dorada» (Golden Visa) con el objetivo de atraer a 100 personas de alto patrimonio neto a nivel global.
Para acceder a este beneficio, los solicitantes deben realizar una inversión de 1 millón de dólares. Una particularidad de este programa es que el acceso a la residencia está vinculado a un esquema de alquiler.
