Salisbury, Carolina del Norte – Dos hermanos de origen hispano, residentes en Carolina del Norte, denunciaron haber sido víctimas de malos tratos y presuntas agresiones por parte de agentes migratorios. El incidente, según su relato, se produjo cuando los agentes intentaron detenerlos al dudar de su ciudadanía estadounidense.
Kellin Godínez relató a Univision que los hechos ocurrieron después del 5 de febrero en la intersección de Laurel y North Long Street en Salisbury, una ciudad ubicada a unos 40 kilómetros de Charlotte. Godínez, de 29 años, y su madre, Teresa de la Rosa, explicaron que su familia se dedica a la construcción y que fueron informados de la detención de dos migrantes guatemaltecos por parte de los agentes.
Los hermanos se dirigieron al lugar de la detención para recoger la camioneta en la que se transportaban los detenidos. Fue en ese momento cuando fueron interceptados por los agentes, quienes, a pesar de que les mostraron identificaciones y les aseguraron que eran ciudadanos estadounidenses, intentaron detenerlos.
Tanto Kellin como su madre grabaron el incidente con sus teléfonos móviles y compartieron los videos con Univision. Las imágenes muestran a un agente con pasamontañas intentando arrebatarle el teléfono a Kellin, mientras otro intenta bajar a su hermano del vehículo.
“El oficial que estaba a mi lado se puso muy enojado y agresivo. De repente me dijo que no podía grabar, a lo que respondí que no había hecho nada malo y que tenía derecho a hacerlo. Luego se enfadó aún más y abrió mi puerta”, narró Kellin. “También estaban intentando sacar a mi hermano del coche”, añadió.
Según el relato de los hermanos, finalmente uno de los agentes les permitió marcharse al confirmar que eran ciudadanos estadounidenses, aunque no sin antes advertirles que obedecieran en el futuro. “Nos dijeron: ‘Para la siguiente obedezcan y ya lárguense’”, comentó Kellin.
La familia expresó su desacuerdo con el trato recibido por parte de los agentes, alegando que sufrieron discriminación. “Para mí, es racismo. Varias veces le dijeron a mi hijo: ‘Tú no eres ciudadano’, y él respondía: ‘Sí, lo soy’”, denunció Teresa de la Rosa.
“Es discriminación por el color de piel y por cómo nos ven. Pensaron que, como los otros jóvenes eran hispanos y no tenían documentos, nosotros también éramos así”, añadió.
Al momento de la publicación de esta noticia, las autoridades migratorias no habían emitido declaración alguna sobre el incidente.
