Flandes endurece las regulaciones para los alojamientos de Airbnb, en respuesta a la creciente presión sobre el mercado de alquileres. Las nuevas medidas buscan controlar el aumento de alojamientos turísticos que, según fuentes locales, están limitando la disponibilidad de viviendas para residentes.
Según informes recientes, el 40% de los alojamientos ofrecidos a través de Airbnb no cumplen con la normativa vigente. Para abordar esta situación, las autoridades exigen ahora el registro obligatorio de todos los alojamientos turísticos. Solo aquellos con un número de registro válido podrán seguir operando a través de la plataforma.
La ciudad de Gante ha reforzado sus esfuerzos de control para combatir los Airbnb ilegales, asignando más inspectores para garantizar el cumplimiento de las nuevas regulaciones. Las autoridades locales buscan poner fin a las molestias causadas por la proliferación de alojamientos no autorizados.
A nivel europeo, se están implementando nuevas normativas que obligarán a Airbnb a compartir información sobre direcciones y número de pernoctaciones, lo que facilitará la supervisión y el control de los alojamientos turísticos. Esta regulación europea impulsa la lucha contra la oferta ilegal de alojamientos.
La empresa Depraetere también está obligada a registrarse bajo las nuevas regulaciones, lo que subraya la amplitud de la aplicación de las nuevas normas en Flandes. Estas medidas reflejan una creciente preocupación por el impacto de Airbnb en el mercado inmobiliario y la necesidad de garantizar una oferta de vivienda asequible para los residentes.
