Fabricantes de automóviles alemanes discutieron desde 2006 la limitación de la tecnología de reducción de emisiones de los motores diésel, según documentos revelados recientemente. Este hecho ha derivado en sanciones impuestas por la Comisión Europea, tal como se detalla a continuación.
La discusión sobre la restricción de la tecnología de reducción de emisiones en los motores diésel se remonta a 2006, según información obtenida de documentos presentados ante el Tribunal Superior de Londres y reportada por Follow The Money. En 2021, la Comisión Europea impuso multas por un valor cercano a los 900 millones de euros a BMW, Volkswagen, Audi y Porsche. Estas empresas habían llegado a un acuerdo para limitar el uso de la tecnología de purificación de gases de escape con el fin de evitar la competencia en la reducción de las emisiones de óxidos de nitrógeno. Daimler fue exento de la multa al ser el primero en denunciar las irregularidades.
Los documentos recientemente divulgados revelan que los fabricantes ya estaban discutiendo en 2006 formas de reducir el uso de AdBlue y coordinando explicaciones para las autoridades reguladoras. Argumentaban que la justificación de su enfoque residía en el pequeño tamaño de los tanques de AdBlue y las molestias que supondría para los clientes tener que rellenarlos con frecuencia.
Aún no está claro si se impondrán sanciones adicionales en Europa. Las empresas ya han sido multadas por infracciones similares en Corea del Sur. La Comisión Europea ha declarado que actualmente no participa en el procedimiento judicial, y los expertos se muestran escépticos sobre la posibilidad de nuevas medidas. Este caso plantea serias dudas sobre qué vehículos cumplen realmente con los estándares ambientales, en un contexto de regulaciones cada vez más estrictas para los modelos diésel modernos.
Fabricantes de automóviles alemanes discutieron desde 2006 la limitación de la tecnología de reducción de emisiones de los motores diésel, según documentos revelados recientemente. Este hecho ha derivado en sanciones impuestas por la Comisión Europea.
Michael Powers, Editor
Fabricantes de automóviles alemanes discutieron desde 2006 la limitación de la tecnología de reducción de emisiones de los motores diésel. Esta información se confirmó a través de documentos presentados ante el Tribunal Superior de Londres, según reportes de Follow The Money.
En 2021, la Comisión Europea impuso multas por casi 900 millones de euros a BMW, Volkswagen, Audi y Porsche. Estas compañías habían acordado restringir el uso de la tecnología de purificación de gases de escape para evitar la competencia en la reducción de emisiones de óxidos de nitrógeno. Daimler fue exento de la multa al ser el primero en denunciar las irregularidades.
Los documentos recientemente revelados indican que los fabricantes ya estaban considerando en 2006 formas de reducir el uso de AdBlue y coordinar explicaciones para las autoridades reguladoras. Argumentaban que el tamaño reducido de los tanques de AdBlue y la necesidad de recargas frecuentes por parte de los clientes justificaban su enfoque.
Aún no está claro si se impondrán sanciones adicionales en Europa. Las empresas ya han sido multadas por infracciones similares en Corea del Sur. La Comisión Europea ha declarado que no participa actualmente en el proceso judicial, y los expertos se muestran escépticos sobre la posibilidad de nuevas acciones.
Este caso plantea interrogantes sobre qué vehículos cumplen verdaderamente con los estándares ambientales, en un contexto de regulaciones cada vez más estrictas para los modelos diésel modernos.
