Si usted es una de las 50 millones de personas en Estados Unidos que sufren de alergias, sus síntomas pueden intensificarse con el cambio de estación. Ojos llorosos y con picazón, irritación de garganta y congestión nasal son síntomas comunes que pueden hacer que la primavera y el otoño sean temporadas difíciles. Los desencadenantes más comunes incluyen el polen de los árboles y la hierba, los esporas de moho y los insectos.
Según la Dra. Christina Price, alergóloga e inmunóloga de Yale Medicine, las alergias pueden causar fatiga, lo que dificulta distinguir entre alergias y un resfriado. Es importante determinar la causa correcta para recibir el tratamiento adecuado.
En Yale Medicine, los alergólogos ayudan a determinar si tiene alergias y, de ser así, a qué está reaccionando, y qué tratamientos pueden ayudar. Ofrecen atención a pacientes con todo el espectro de trastornos alérgicos e inmunológicos, incluyendo alergias estacionales, sinusitis alérgica, sinusitis crónica, asma y otras afecciones relacionadas con alergias a alimentos y medicamentos. El objetivo es identificar la causa de sus brotes alérgicos y manejarlos para que pueda disfrutar de sus actividades favoritas.
Cuando entra en contacto con una sustancia a la que es alérgico, llamada alérgeno, su sistema inmunológico lo trata como un intruso. En respuesta, libera sustancias químicas como histaminas, leucotrienos y prostaglandinas, que causan síntomas como secreción nasal, ojos llorosos y con picazón, estornudos y tos. La gravedad de la reacción depende de la percepción de amenaza que tenga su cuerpo sobre el alérgeno.
