El cineasta Alex Gibney presenta Musk
, un documental de casi cuatro horas —específicamente con una duración de 235 minutos— que retrata el ascenso de Elon Musk y su consolidación como una figura de enorme poder político. La producción llega a las salas de cine el 9 de octubre de 2026 en Nueva York y Los Ángeles, con un estreno en selectos cines programado para el 16 de octubre de 2026 y expansión a nivel nacional el 23 de octubre de 2026, y prevé su emisión en HBO en los próximos meses.
El proyecto examina cómo el empresario acumuló influencia económica y tecnológica, desde sus inicios hasta la creación del Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE). El director abunda en la trayectoria del magnate y la narrativa que lo rodea mediante entrevistas con colaboradores pasados, periodistas y dos de sus ex parejas, aunque sin contar con la participación directa del propio Elon Musk, a quien en los títulos de la cinta se define bajo calificativos como THE MAD TECHNOKING
y un posible fraude extravagante.
A lo largo de su dilatada trayectoria, Alex Gibney ha dirigido numerosos trabajos sobre reconocidas personalidades e instituciones, incluyendo a figuras como Steve Jobs, Elizabeth Holmes, Boris Becker, Paul Simon, Enron, el magnate Eliot Spitzer y la Iglesia de la Cienciología. Para dar forma a este ambicioso largometraje sobre el propietario de Tesla y SpaceX, el director dedicó cuatro años de trabajo, un periodo en el cual su propia perspectiva sobre el personaje experimentó una evolución significativa marcada por una creciente frustración ante la magnitud del poder económico acumulado por el magnate.
El documental aborda asimismo los orígenes empresariales del magnate, remontándose a su juventud como programador en su empresa emergente Zip2, una compañía de directorios en línea que posteriormente vendió a Compaq y que le reportó ingresos personales por veintidós millones de dólares. Sin embargo, la investigación sostiene que el éxito de sus empresas posteriores se ha apoyado de forma reiterada en la exageración comercial, vendiendo productos tecnológicos antes de que alcanzaran la madurez operativa necesaria.
La tensión legal en torno a las elecciones de 2024
Las semanas previas al estreno del largometraje estuvieron marcadas por roces legales y cruces de declaraciones públicas. Alex Spiro, abogado de Elon Musk, envió una carta formal a la productora Jigsaw Productions para cuestionar un segmento específico del documental enfocado en los comicios presidenciales de noviembre de 2024.
La secuencia expone mensajes de texto intercambiados entre el multimillonario y Ashley St. Clair, exinfluencer conservadora, enviados el 6 de octubre de 2024. En dichos mensajes, el empresario afirmaba sentirse optimista sobre el triunfo de Donald Trump y mencionaba que preparaba el despliegue de una anomalía en la matriz.
Alex Gibney señaló en NPR: No afirmamos que él haya cambiado los votos en las elecciones de 2024. Todo lo que hacemos es mostrar que él se estaba jactando ante su amante de que tenía acceso especial para comprender el resultado de la elección de una manera que otras personas no tenían
.

La representación legal del empresario argumentó que la inclusión de estos mensajes promovía de forma falsa una teoría de conspiración sobre una supuesta manipulación del sistema de votación mediante los satélites Starlink de SpaceX. Por su parte, el director sostuvo que la pieza cinematográfica se limita a documentar las propias afirmaciones del magnate en su correspondencia privada y no a validar un fraude electoral. La propia Ashley St. Clair desestimó las amenazas legales calificándolas de broma.
Las críticas a los proyectos tecnológicos de Tesla y SpaceX
El documental revisa con escepticismo los logros empresariales que sustentan la fortuna del magnate. Durante una sesión de preguntas y respuestas en el Festival Internacional de Cine de Toronto, el cineasta recordó que el director ejecutivo no fue el fundador original de Tesla ni el inventor principal de sus tecnologías más destacadas.
La obra analiza también las promesas comerciales en torno a los vehículos con conducción autónoma y los cohetes reutilizables. Según la investigación audiovisual, la comercialización anticipada de sistemas automatizados sin los sensores adecuados provocó accidentes fatales —cuyo saldo se sitúa en unas sesenta y siete personas fallecidas, de acuerdo con las cifras expuestas en la cinta— y detonó investigaciones gubernamentales, lo que llevó a calificar las estrategias de mercadeo como una forma de exageración que roza el engaño. Asimismo, la película profundiza en la estructura informativa del metraje incorporando entrevistas con analistas y periodistas especializados como Kara Swisher y Zoë Schiffer.
La transformación política y el debate sobre los recursos estéticos
La segunda mitad de la producción aborda el giro ideológico del empresario y su adquisición de la plataforma X, antes conocida como Twitter. El análisis detalla su evolución hasta su alineación con el Partido Republicano y su intervención en recortes presupuestarios estatales. En esta sección, el documental examina también las ramificaciones de sus empresas en el ámbito de la defensa y la inteligencia artificial, destacando las declaraciones del secretario de defensa Pete Hegseth relativas a la integración de xAI y su asistente Grok en operaciones del Departamento de Guerra, un aspecto que generó honda preocupación en el realizador.

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