La Oficina de Educación de Busan, en Corea del Sur, está implementando medidas para mejorar la seguridad y la calidad de los alimentos servidos en las escuelas. Estas iniciativas incluyen un mayor apoyo a los ingredientes ecológicos, la expansión de las opciones de menú para estudiantes con alergias alimentarias y la mejora de los sistemas de ventilación en las cocinas escolares.
El objetivo principal de estas mejoras es crear un entorno de comedor más saludable y seguro para los estudiantes, abordando tanto la calidad nutricional de los alimentos como los riesgos potenciales para la salud asociados con las alergias y la higiene en la preparación de los alimentos.
