El ex diputado y líder del partido gaullista en los Pirineos Orientales, Claude Barate, continúa explorando su trayectoria y reflexiones a través de la escritura. Tras publicar sus memorias políticas en 2023 con Futur antérieur y, en 2024, compartir sus pensamientos como cristiano comprometido en La libertad au cœur de la culture chrétienne, Barate presenta su nueva obra: Une défense de l’âme de la France (Una defensa del alma de Francia).
En este nuevo libro, Barate se plantea una pregunta fundamental: ¿Puede un país tener alma? Para el autor, la respuesta es afirmativa. Cree que las sociedades, los imperios y las civilizaciones pueden desaparecer si pierden la fuerza y la voluntad de perdurar, y que esa voluntad reside en el alma de los pueblos.
Pero, ¿en qué consiste el alma de Francia, según Barate? Identifica cuatro pilares esenciales: la asimilación, un proceso que se remonta a la Antigüedad con la integración de pueblos de Anatolia, Celtas, Romanos y Francos; el cristianismo, que ha sido el cimiento cultural del país, aunque su influencia haya disminuido; el universalismo, que se desarrolló con la Revolución Francesa; y, finalmente, la búsqueda de la grandeza, tan bien representada por el General de Gaulle.
¿Un futuro incierto para Francia?
Barate no oculta su preocupación por el futuro de Francia, expresando en su libro lo que le genera inquietud, especialmente la presencia de ideologías destructivas y revolucionarias. Sin embargo, también reconoce la capacidad de resistencia del país ante estas ideas. Francia, según el autor, se encuentra en un equilibrio delicado entre fuerzas centrífugas que amenazan con fragmentarla y fuerzas centrípetas que buscan cohesionarla.
Reflexiones sobre Europa
En cuanto a la construcción europea, Barate manifiesta su decepción. Considera que la Unión Europea no ha sabido proteger contra los excesos de la globalización, lo que ha contribuido al auge de los repliegues identitarios. A pesar de ello, mantiene una visión a largo plazo de la historia de la humanidad, marcada por una tendencia a la agrupación de personas en estructuras cada vez más amplias, desde los campamentos de cazadores-recolectores hasta los primeros pueblos y, finalmente, los países. Barate vislumbra un futuro en el que Europa se convierta en un Estado federal, aunque, citando a François Mitterrand, recalca que “hay que dejar que el tiempo siga su curso”.
