Nuevos estudios sugieren que la administración de alteplase por vía intraarterial después de una trombectomía podría mejorar la recuperación de pacientes que han sufrido un accidente cerebrovascular (ACV). Los resultados, presentados en varios informes recientes, indican que este enfoque podría ser un cambio significativo en el tratamiento del ACV isquémico.
La investigación, incluyendo el estudio CHOICE-2, ha demostrado que el uso de alteplase después de la eliminación del coágulo sanguíneo podría conducir a mejores resultados clínicos para los pacientes. Esto se traduce en una mayor probabilidad de recuperación funcional y una reducción de la discapacidad a largo plazo.
Los hallazgos, publicados en revistas médicas como Medscape, American Journal of Managed Care, NR Times, MedPage Today y NeuroNews International, resaltan la importancia de considerar la administración de alteplase intraarterial como parte del protocolo de tratamiento estándar para pacientes con ACV isquémico que se someten a trombectomía. Especialmente, se ha observado que la administración dentro de las primeras 24 horas después del inicio del ACV puede ser particularmente beneficiosa.
Estos avances ofrecen nuevas esperanzas para mejorar la calidad de vida de los pacientes que sufren un ACV, una de las principales causas de discapacidad a nivel mundial.
