El genial Laurent Lafitte se multiplica en Alter Ego, la nueva y disparatada comedia del dúo Nicolas y Bruno, que llega a los cines el miércoles 4 de marzo de 2026.
Desde finales de 2025, Laurent Lafitte encadena proyectos y confirma su estatus como un actor imprescindible. Después de La Femme la plus riche du monde, una película grotesca e impactante inspirada en el caso Bettencourt, y la comedia coral T’as pas changé, del nuevo filme de Jérôme Commandeur, retomó las tablas en diciembre con la comedia musical La Cage aux folles, representada en el Théâtre du Châtelet, donde interpreta a Albin (Zaza). Esta frenética actividad artística continúa a principios de 2026 con su participación junto a Blanche Gardin en Alter Ego, que se estrenará en los cines este miércoles 4 de marzo. Esta comedia marca el gran regreso del peculiar dúo Nicolas y Bruno (Message à caractère informatif) a la dirección, once años después de su último largometraje: À la recherche de l’ultra-sex.
Alex, un cuarentón ordinario, ve su vida dar un vuelco cuando su nuevo vecino, Axel, resulta ser su doble perfecto… pero con un aspecto y una existencia mucho más envidiables. Esta llegada provoca celos y una cascada de equívocos. La premisa, que recuerda a Quentin Dupieux, es sencilla, pero ofrece material para una comedia completamente descabellada que explora nuestras obsesiones modernas con la imagen y la identidad.
Alter Ego: Interpretaciones geniales de Laurent Lafitte y Blanche Gardin
Laurent Lafitte deslumbra en este doble papel, por el que recibió un merecido Premio a la Mejor Interpretación Masculina en el reciente Festival de l’Alpe D’Huez. Por un lado, encarna a un Alex algo superado por la situación, que gradualmente cae en la paranoia, mientras se suceden situaciones absurdas y delirantes. Por otro lado, interpreta de manera magistral al pretencioso vecino, Axel, a quien uno siente una irresistible necesidad de golpear. Los papeles secundarios también son deliciosos, como la hilarante Blanche Gardin en el papel de la pareja de Axel, o Zabou Breitman, aquí con un bigote, como directora de la famosa COGIP, la empresa ficticia imaginada por Nicolas y Bruno. El ritmo nunca decae en esta historia, servida por una puesta en escena sutil y elaborada, que logra transmitir perfectamente la extraña atmósfera que reina en la película.
En una época en la que abundan las comedias perezosas con un humor simplista, Nicolas y Bruno podrían reconciliar a algunos espectadores con el género gracias a esta película desopilante y totalmente irreverente, que no carece de ideas brillantes. ¡Sales de la sala con una sonrisa en los labios!
