Investigadores advierten que las amebas de vida libre, microorganismos presentes de forma natural en agua y suelo, representan un riesgo global en aumento. Un artículo publicado en la revista Biocontaminant resalta que el cambio climático, el deterioro de los sistemas hídricos y la falta de monitoreo facilitan su propagación. Algunas especies, como la Naegleria fowleri –conocida como la “ameba devoradora de cerebros”–, causan infecciones poco comunes y casi siempre fatales.
“Lo que hace que estos organismos sean particularmente peligrosos es su capacidad para sobrevivir en condiciones que matarían a muchos otros microorganismos”, explicó el autor Longfei Shu. Estas amebas toleran altas temperaturas y desinfectantes como el cloro, pudiendo vivir dentro de los sistemas de distribución de agua. En 2025, un brote en la India causó la muerte de 19 personas.
Además, las amebas pueden actuar como un “caballo de Troya”, albergando y protegiendo a otros patógenos, lo que puede propagar enfermedades y aumentar la resistencia a los antibióticos. Los científicos solicitan una mejor vigilancia, tecnologías avanzadas de tratamiento y una estrategia integrada entre la salud pública y la gestión ambiental.
