Irán y Omán preparan un acuerdo para reabrir el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz, según funcionarios de ambos países citados por The New York Times. El posible pacto plantea un dilema estratégico para el presidente Trump al otorgar nuevo control a Teherán sobre una ruta clave.
Un posible acuerdo entre Irán y Omán para restablecer la navegación en el estrecho de Ormuz resolvería el problema político más urgente del presidente Donald Trump al permitir que los barcos vuelvan a circular, pero implicaría un costo estratégico considerable al ratificar el control de Teherán sobre una vía fluvial que antes de la guerra era internacional y abierta, según informaron funcionarios iraníes y estadounidenses a The New York Times.
Las condiciones del acuerdo entre Irán y Omán y los desacuerdos con Estados Unidos
De acuerdo con la descripción ofrecida por funcionarios familiarizados con las negociaciones, el diseño del corredor marítimo asigna funciones diferenciadas según la dirección de los buques. Las embarcaciones que se dirijan hacia el golfo Pérsico navegarán por un canal controlado por Irán y cercano a su costa, mientras que los barcos que salgan del golfo utilizarán un canal próximo a Omán.
Respecto al costo financiero de este tránsito, las versiones de las partes difieren de manera notable. Por un lado, dos funcionarios iraníes señalaron que el entendimiento contempla una tarifa de servicio para cubrir el impacto ambiental de la navegación, la seguridad de los barcos de carga y petroleros, y los costos de personal, ingresos que se dividirían en partes iguales entre Irán y Omán.
Asimismo, este funcionario estadounidense añadió, según The New York Times, que las rutas temporales que se establezcan a través del estrecho no requerirán aprobaciones ni permisos por parte de Teherán y estarán exentas de cualquier tipo de peaje.
Las exigencias de Teherán sobre el bloqueo naval y el memorando de Islamabad
Para las autoridades iraníes, la reapertura efectiva de la vía marítima está sujeta a condiciones previas innegociables. Funcionarios de Teherán advirtieron que el estrecho permanecerá cerrado a pesar de cualquier acuerdo en curso hasta que Estados Unidos ponga fin a su bloqueo naval contra los puertos iraníes en el golfo Pérsico. Además, exigen que ambos países retomen el plan de 14 puntos incluido en el memorando de entendimiento de Islamabad.
En el plano energético y financiero, fuentes consultadas por el diario estadounidense indicaron que la administración estadounidense podría reducir aún más la presión sobre los mercados internacionales si optara por emitir exenciones a las sanciones vigentes contra Irán, lo que permitiría a la nación persa comercializar y entregar petróleo de manera legal.
Los costos políticos para Washington y las perspectivas de los equipos negociadores
La cobertura de The New York Times, elaborada por los periodistas David E. Sanger, Farnaz Fassihi y Eric Schmitt, destaca que la urgencia de Washington radica en la necesidad de destrabar el flujo comercial de buques para aliviar la crisis económica y política inmediata. No obstante, analistas y funcionarios advierten que conceder a Teherán el dominio operativo sobre los canales de tránsito le otorga a la República Islámica una palanca de influencia geopolítica de la que carecía antes del conflicto.
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