La animación está viviendo una revolución tecnológica, pero la esencia de la narración sigue siendo humana. Un evento reciente reunió a destacados profesionales de la industria –animadores, directores, productores, expertos en efectos visuales y más– para explorar cómo las nuevas tecnologías, como la inteligencia artificial, están transformando el proceso creativo.
La sesión se centró en casos reales de uso de tecnologías emergentes en la animación, abordando también las consideraciones éticas y la importancia de preservar la creatividad humana en la creación de historias. Se destacó que estas herramientas buscan potenciar el proceso narrativo, siendo útiles tanto para expertos técnicos como para profesionales de la producción.
Entre los participantes, brillaron figuras clave como Benjamin Lock, productor ganador de un BAFTA con más de 25 años de experiencia en proyectos como Star Wars: El Despertar de la Fuerza, Rogue One y Ready Player One. Actualmente, lidera la producción asistida por IA en Moonvalley’s Asteria Film Company.
También participó Lin Tam, Directora, Productora y Chief Creative AI Officer de Immix Studios, pionera en el uso de la IA generativa en la animación. Su trabajo se enfoca en utilizar la IA como un multiplicador creativo, acelerando la producción y profundizando el impacto narrativo.

David Williams, especialista en Unreal Engine, compartió su experiencia en la transición del cine tradicional a la producción en tiempo real, destacando el poder de estas herramientas para empoderar a los creadores y permitir un mayor control creativo. Actualmente está desarrollando un videojuego independiente con lanzamiento previsto para 2026.

Finalmente, Renard T. Jenkins, Presidente y CEO de I2A2 Technologies, Studios, and Labs, expuso sobre el desarrollo e integración de tecnologías emergentes en la industria del entretenimiento. Jenkins, con una trayectoria que incluye roles ejecutivos en Warner Bros., PBS y ESPN, es un firme defensor de la innovación centrada en el ser humano.

El evento subraya que, si bien la tecnología está cambiando la forma en que se hace la animación, la creatividad y la narración siguen siendo el corazón de la industria.
