El mundo de la alta cocina se encuentra conmocionado tras conocerse que la chef triplement estrellada Anne-Sophie Pic ha perdido su contrato con el Beau-Rivage Palace de Lausana. La noticia ha caído como un balde de agua fría, calificándose la decisión como «brutal», «inesperada» e «incomprensible».
Con este movimiento, el restaurante de Anne-Sophie Pic, que ostenta dos estrellas, cierra sus puertas después de 17 años de trayectoria. Este espacio no solo era un referente gastronómico, sino el resultado de un viaje culinario por tierras helvéticas donde la chef integraba la esencia del terroir vaudois, el lago Lemán y las cumbres alpinas en sus creaciones.
El establecimiento, que fue diseñado por el arquitecto Tristan Auer para reflejar la armonía e inventiva de la cocina de Pic, proponía un recorrido sensorial basado en el refinamiento y la naturaleza. A través de su propuesta, la chef exploraba los «fluidos, visibles o invisibles», como vectores de expresión aromática en sus platos.
El cierre marca el fin de una etapa en la que la firma de Anne-Sophie Pic brilló en el corazón del Beau-Rivage Palace, dejando atrás una propuesta caracterizada por la delicadeza y la frescura de los productos locales.
