Los pequeños modelos de inteligencia artificial podrían autorreplicarse en cuestión de meses entre dispositivos cotidianos de bajo coste conectados a internet, según advirtió la empresa tecnológica Anthropic en una investigación publicada el 13 de octubre de 2026.
La carrera por integrar sistemas avanzados directamente en teléfonos, electrodomésticos y cámaras de seguridad ha abierto un frente inesperado en la ciberseguridad global. Lejos de requerir la potencia de un centro de datos remoto, las nuevas versiones de código abierto analizadas por los investigadores del Frontier Red Team de Anthropic apuntan a una autonomía preocupante en hardware de consumo básico.
La amenaza de los gusanos autónomos en dispositivos de consumo
Un gusano informático clásico es un software malicioso capaz de propagarse de una máquina a otra sin intervención humana. Una vez creado, un gusano de estas características sería difícil de erradicar, ya que no contaría con un interruptor central para apagarlo.

En lugar de atacar servidores corporativos, estos programas buscarían redes de hardware baratas y con escasa protección, como cámaras de seguridad, aspiradoras robot, electrodomésticos de cocina y decodificadores de televisión inteligente. El análisis de vulnerabilidad se basó en el antecedente de Kimwolf, una red de dos millones de dispositivos secuestrados, en su mayoría decodificadores de televisión de marcas desconocidas, que alcanzó ese volumen en su punto álgido bajo el control de piratas informáticos.
Pruebas de laboratorio y velocidad de propagación
Por ahora, la amenaza permanece contenida en los laboratorios de prueba y los autores señalan que aún no existe un replicador autónomo completo ni hay registro de esta clase de software en el mundo real. Las pruebas con el modelo Gemma4-26B-A4B repartido entre quince cajas de Android TV lograron funcionar, aunque a una velocidad mínima de 0,39 tokens por segundo.
Sin embargo, las simulaciones muestran una capacidad de adaptación inquietante. Cuando el modelo Qwen3.5-9B integraba los parámetros de generaciones previas, su tasa de éxito para instalarse en un equipo nuevo subía de 45% a un rango de entre 61% y 84%. Los autores estiman que el ritmo de expansión requeriría días para completar cada salto, permitiendo mantener miles de copias funcionando en paralelo con una capacidad equivalente a varias decenas de procesadores H100.

Se trata de programas capaces de copiarse por sí solos de un dispositivo a otro, llevando consigo su propia inteligencia artificial.
William Zhou y Daniel Freeman, investigadores de Anthropic, vía Emol
Debate internacional sobre la regulación y los riesgos colaterales
La publicación de Anthropic alimenta la presión global sobre la industria tecnológica en un momento en que la administración estadounidense apuesta por la autorregulación. Voces influyentes en Silicon Valley y la Casa Blanca han señalado que empresas como Anthropic y OpenAI exageran estos riesgos para proteger su dominio de mercado frente a competidores más pequeños.
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