Los anticuerpos del virus de Epstein-Barr podrían ayudar en el diagnóstico diferencial de la esclerosis múltiple
La detección de niveles repetidamente elevados de anticuerpos contra el virus de Epstein-Barr (VEB), mediante pruebas de sangre seriadas, podría facilitar la distinción entre la esclerosis múltiple (EM) y otros trastornos como la enfermedad asociada a anticuerpos contra la glucoproteína oligodendrocítica de la mielina (MOGAD) y el trastorno del espectro de la neuromielitis óptica (NMOSD). Este avance podría proporcionar un nuevo marcador diagnóstico para diferenciar estas patologías.
El virus de Epstein-Barr es un herpesvirus sumamente común que infecta a más del 90% de la población general. Según datos epidemiológicos, el VEB se considera un factor de riesgo indispensable para el desarrollo de la esclerosis múltiple.
Aunque se sabe que el virus altera las funciones de las células B, que son sus objetivos celulares primarios, los mecanismos exactos a través de los cuales el VEB contribuye a la patogénesis de la esclerosis múltiple aún no han sido esclarecidos.
