El Antwerp dominó ampliamente su encuentro contra el Cercle Brugge, llevándose la victoria con un contundente marcador de 0-4. El partido se vio marcado por una temprana expulsión del portero del Cercle Brugge, Warleson, en el minuto 9, complicando aún más las opciones locales.
Thibo Somers, jugando contra su antiguo equipo, fue una figura clave en la victoria del Antwerp, recibiendo incluso aplausos de la afición local por su desempeño. Somers contribuyó significativamente a la goleada, demostrando su valía en el terreno de juego.
Vincent Janssen también se hizo presente en el marcador, anotando un gol de penal que amplió la ventaja del Antwerp ante un Cercle Brugge que jugaba con diez hombres. El resultado consolida la posición del Antwerp y deja al Cercle Brugge en una situación complicada.
La victoria del Antwerp fue tan contundente que se describe como una victoria «con los dedos en la nariz», evidenciando la superioridad del equipo visitante durante todo el encuentro.
