Después de los 65 años, un tercio de los franceses padece apnea del sueño, una enfermedad subdiagnosticada y potencialmente grave para la salud. Durante la noche, la apnea del sueño se manifiesta con ronquidos (uno de los primeros síntomas). El aire deja de pasar y la persona experimenta una pausa en la respiración antes de retomar el aliento de forma ruidosa. Esta situación puede repetirse varias veces por hora durante toda la noche, provocando que la persona se despierte cansada, con dolores de cabeza, mal humor, problemas de libido, ansiedad y, a veces, depresión. También puede agravar la diabetes tipo 2 o la hipertensión arterial.
Es importante destacar que todos los productos a la venta sin receta médica en el mercado son ineficaces. Por ejemplo, los dispositivos de avance mandibular (férulas), si no son personalizados, suponen un gasto innecesario y pueden hacer que el sueño sea incómodo.
Máquina PPC, férula a medida, marcapasos…: las soluciones contra la apnea del sueño
El tratamiento de referencia para la apnea del sueño es la máquina de presión positiva continua (PPC). Al usar una máscara durante la noche, la máquina envía aire, abre las vías respiratorias y evita los ronquidos. Aunque la máquina puede resultar incómoda para algunos pacientes, mejora su calidad de vida y la de sus parejas. Existen otros tratamientos menos invasivos. La férula, prescrita por un médico y hecha a medida, es eficaz, ya que permite avanzar la mandíbula para facilitar el paso del aire y está cubierta por la Seguridad Social.
Otro factor de riesgo importante en la apnea del sueño es la obesidad. Perder peso puede mejorar significativamente el sueño. En algunos casos, se pueden recetar medicamentos para reducir el apetito.
También existe una opción quirúrgica reembolsada por la Seguridad Social. Cuando una persona sufre apnea del sueño, su lengua tiende a caer hacia atrás, obstruyendo el paso del aire. Se puede implantar un marcapasos debajo de la piel, en el pecho, conectado al nervio de la lengua (hipoglosal), que envía impulsos eléctricos durante la noche para mantener la lengua en la posición correcta y detener los ronquidos.
