Una peculiar estatua dorada de casi cinco metros de altura ha sorprendido a los asistentes a las Fiestas de la Calle San Sebastián en el Viejo San Juan. La figura, revelada este jueves, ha generado diversas reacciones entre quienes se acercan a observarla.
“No es que esté raro, pero si no me hubieran dicho que es de Arcángel, no lo hubiera adivinado”, comentó Nashy López Rivera, una joven que contemplaba la obra con curiosidad y una sonrisa. Muchos visitantes, al principio, no lograban identificar al artista detrás de la representación.
La estatua muestra una figura dividida en partes, con lo que se presume es el torso de Austin Santos, conocido como Arcángel, con las manos en actitud de oración y la mirada hacia el cielo. Un llamativo reloj en su muñeca izquierda es el único detalle que sugiere su identidad como figura del género urbano. “Pensé que era un tipo ‘random’”, añadió López Rivera.
La aparición de la estatua ha provocado un flujo constante de personas que se acercan a tomar fotografías y comentar sobre la inusual creación. Algunos, como David, un residente local, la ven como una muestra de innovación. “Considero que Arcángel es un tipo innovador, no podemos ser mezquinos sobre su manera de involucrarse con el municipio. Esto es cultura, aunque no tenga una bandera o diga ‘Puerto Rico’”, enfatizó.
Otros, sin embargo, expresan su desacuerdo. José Hernández, de familia puertorriqueña criado en el Bronx, comentó sorprendido: “¿Arcángel es? Diablo, no se parece”. A pesar de la confusión visual, Hernández reflexionó sobre el impacto del reguetón en el mundo y el orgullo que representa para Puerto Rico.
La controversia no se limita a la apariencia de la estatua. Algunos vecinos de San Juan han manifestado su preocupación por el impacto en la estética de la ciudad y cuestionan si Arcángel es la figura más adecuada para ser honrada de esta manera. “Yo entiendo que en Puerto Rico hay figuras que se merecen eso más. Ha habido personas que han aportado más a la sociedad”, señaló Yari, una residente de Las Piedras.
Por ahora, el futuro de la estatua es incierto, pero su presencia ha generado un debate sobre el arte, la cultura y la representación en el Viejo San Juan. Como Nashy López Rivera concluyó con una sonrisa: “Si no se parece, pero cuando uno se entera de que es él está cool. Pero para la próxima, que se parezca”.
