El Secretario Scott Bessent calificó la operación como un éxito, afirmando que “estabilizar a un aliado estadounidense clave y generar decenas de millones de dólares en ganancias para los estadounidenses es un logro rotundo para la política de ‘America First’”. Así lo expresó en un anuncio, external en redes sociales.
La intervención estadounidense en septiembre se produjo en un contexto de venta masiva del peso argentino, impulsada por la incertidumbre generada por elecciones anteriores y las preocupaciones sobre un posible revés para el partido de Milei en las elecciones legislativas.
Bessent se comprometió a tomar “las medidas necesarias” para evitar una mayor depreciación del peso. Un mes después, anunció que Estados Unidos había adquirido pesos y extendido una línea de swap con Argentina, permitiendo al país intercambiar pesos por dólares.
Esta medida contribuyó a frenar la caída de la moneda, que experimentó una recuperación adicional tras la victoria electoral de Milei en las elecciones legislativas, aunque recientemente ha mostrado una ligera tendencia a la baja.
El banco central argentino confirmó la liquidación de la línea de swap en diciembre. En última instancia, se intercambiaron 2.500 millones de dólares por pesos, de un total potencial de 20.000 millones, según un informe gubernamental sobre la operación, external.
El informe también detalla que Estados Unidos proporcionó, de forma separada, 872 millones de dólares en apoyo a través de reservas mantenidas en el FMI.
El Departamento del Tesoro estadounidense no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios sobre esta transacción.
“Recuperar el capital invertido es una definición clara de éxito”, señaló Brad Setser, investigador principal del Council on Foreign Relations, aunque matizó que las decenas de millones de dólares de ganancia son “una cantidad pequeña” considerando los montos involucrados.
Sin embargo, advirtió que la economía argentina aún enfrenta importantes desafíos, dada la cantidad de reservas que el país gastó el año pasado para sostener el valor de su moneda.
“Ha sido un éxito a corto plazo: Bessent recuperó su dinero”, afirmó Setser. “No obstante, me preocupa que los argentinos dependan demasiado de la expectativa de que el Secretario Bessent los ‘salve’, y por lo tanto, no estén mostrando la urgencia necesaria en sus planes para reconstruir sus propias reservas”.
