En la Edad Media, una resina proveniente de un árbol actualmente extinto ostentaba un valor comparable al de los bienes más preciados. Este material, conocido como ámbar, no solo era apreciado por su belleza, sino también por su rareza y las dificultades asociadas a su obtención. La ruta del ámbar, un antiguo sistema de comercio, conectaba diversas regiones y culturas, impulsando el intercambio de este valioso recurso.
Arqueología del Futuro: La Ruta del Ámbar
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