La preparación para la misión Artemis II continúa a pesar de recientes contratiempos, según informes de la Ciudad del Espacio. Esta misión, que marcará el regreso de astronautas a las cercanías de la Luna después de 50 años, es un paso crucial hacia el establecimiento de una presencia lunar a largo plazo y futuras misiones a Marte.
Originalmente programada para febrero de 2026, el lanzamiento de Artemis II ha enfrentado retrasos debido a problemas detectados con el Sistema de Lanzamiento Espacial (SLS). Inicialmente, se identificó una fuga de hidrógeno durante una prueba clave el 2 de febrero. Posteriormente, el SLS experimentó otro problema en su etapa superior, lo que obligó a su retirada de la plataforma de lanzamiento el 25 de febrero, tal como se reportó por The Conversation.
La NASA ha anunciado cambios estructurales en el programa Artemis en respuesta a estos desafíos. Según Clubic, estos cambios representan un revés para Boeing, el fabricante del SLS.
La misión Artemis II utilizará la nave espacial Orion, desarrollada para transportar astronautas a la Luna y, eventualmente, a Marte. Orion será lanzada a bordo del SLS, el nuevo cohete de gran capacidad de la NASA. Radio-Canada destaca la importancia de estas misiones para la exploración lunar.
En paralelo, la NASA está reevaluando sus planes para la Estación Espacial Internacional (ISS), cuya finalización estaba prevista para 2030, pero cuyo calendario ha sido suspendido, según Les Numériques.
A pesar de los retrasos, la NASA se está reorganizando con el objetivo de regresar a la Luna en 2028, como informa Libération. La agencia espacial continúa trabajando en las capacidades necesarias para las misiones Artemis, demostrando un amplio rango de capacidades requeridas para misiones en el espacio profundo.
