El diseñador de moda Romans Dāvids Andrejevs ha generado controversia en las redes sociales tras expresar su indignación por comentarios de personas mayores que evocan con nostalgia la época soviética.
Andrejevs, conocido por su actitud generalmente positiva y sonriente, se mostró visiblemente molesto por quienes afirman haber tenido una buena vida durante el régimen soviético, destacando oportunidades de trabajo, viajes y bienestar. El diseñador, por el contrario, considera que esa fue la peor etapa posible, argumentando que hoy en día nadie está impedido de trabajar, estudiar o viajar.
Sus declaraciones, consideradas por algunos como poco respetuosas hacia las personas de la tercera edad, han provocado críticas. Se le reprocha haber hecho comentarios despectivos sobre la capacidad de esta generación para adaptarse y seguir aprendiendo.
Sin embargo, Andrejevs también ha encontrado cierto apoyo en sus argumentos. Señala que muchos individuos, incluso en las últimas tres décadas, no han hecho un esfuerzo por mejorar su empleabilidad, aprender idiomas o adquirir las habilidades necesarias para viajar al extranjero.
La polémica ha generado un debate en línea. Algunos comentaristas expresaron su sorpresa ante la actitud del diseñador, a quien consideraban una persona inteligente y reflexiva. Uno de ellos lamentó que «los ancianos tengamos que escuchar esto», cuestionando si con una pensión de 400€ pueden permitirse viajar y si son culpables de haber vivido en una época marcada por la manipulación monetaria y la pobreza actual, a pesar de haber trabajado y ganado bien en el pasado.
Otro usuario, aunque en general de acuerdo con Andrejevs, le aconsejó moderar su tono y evitar ofender a las personas mayores que ya no pueden cambiar su situación. Recordó que muchos latvios trabajaron diligentemente durante la época soviética, complementando sus ingresos con actividades como la confección de ropa, el cultivo de flores y la venta de productos agrícolas en ciudades como Leningrado y Murmansk, lo que les permitió tener una vida relativamente acomodada. Subrayó que para una persona mayor, lo más importante es su bienestar, sus recursos y sus posibilidades actuales. Concluyó con buenos deseos para 2026 y sugirió que un cigarro podría ayudar a calmar los ánimos.
