La Neisseria gonorrhoeae, la bacteria causante de la gonorrea, una enfermedad de transmisión sexual, puede provocar infecciones diseminadas que, en casos raros, pueden manifestarse como endocarditis (inflamación del revestimiento interno del corazón) y shock séptico, una respuesta extrema del cuerpo a una infección.
Una infección gonocócica diseminada (IGD) se presenta en aproximadamente del 0.5 al 3% de los pacientes con Neisseria gonorrhoeae. La forma más común de IGD se caracteriza por una tríada de artritis, dermatitis y tenosinovitis (inflamación de las vainas de los tendones).
Recientemente, se ha reportado un caso de IGD que se manifestó inicialmente como artritis séptica aislada en la muñeca, complicándose posteriormente con endocarditis. Este caso, publicado en Cureus, destaca la importancia de considerar la IGD en el diagnóstico diferencial de la artritis séptica, incluso en ausencia de los síntomas clásicos asociados.
