Siete futbolistas iraníes han obtenido visas humanitarias en Australia tras expresar temores por su seguridad al regresar a su país, según informes recientes. Inicialmente, cinco jugadoras recibieron estas visas después de que el equipo se negara a cantar el himno nacional durante un partido contra Corea del Sur, lo que provocó críticas en Irán.
El ministro de Inmigración australiano, Tony Burke, confirmó que las jugadoras fueron trasladadas a un lugar seguro por la policía australiana y que se ofreció a otros miembros del equipo la posibilidad de permanecer en el país. Las jugadoras identificadas como Fatemeh Pasandideh, Zahra Ghanbari, Zahra Sarbali, Atefeh Ramazanzadeh y Mona Hamoudi, han declarado que no son activistas políticas, sino atletas que buscan seguridad.
Posteriormente, se otorgaron visas a dos miembros adicionales del equipo, Mohaddeseh Zolfi y Zahra Soltan Meshkeh Kar. Sin embargo, una de las siete jugadoras que inicialmente solicitaron asilo cambió de opinión y decidió regresar a Irán, lo que generó una operación urgente para reubicar a las demás, ya que la jugadora contactó a la embajada iraní.
El gobierno australiano ofrece visas humanitarias que permiten a los beneficiarios vivir, trabajar y estudiar en el país. El caso ha generado atención internacional y ha puesto de relieve las preocupaciones sobre la seguridad de las atletas iraníes.
Irán, por su parte, ha acusado a Australia de mentir al mundo sobre la situación.
