El 27 de diciembre de 2024, un grupo de astrónomos observó el asteroide 2024 YR4, de 60 metros de ancho, mientras pasaba cerca de la Tierra, utilizando el telescopio ATLAS ubicado en Chile.
Las primeras mediciones indicaron un riesgo sorprendente de impacto en el año 2032, que llegó a alcanzar brevemente el 3,1%, generando titulares impactantes a nivel mundial.
Observaciones posteriores redujeron la probabilidad de colisión con la Tierra a casi cero. Sin embargo, análisis realizados por el Telescopio Web y la NASA estiman una probabilidad del 4% de que el asteroide impacte contra la Luna.
Actualmente, los investigadores están estudiando este escenario con mayor detalle.
