Un buque de carga iraní fue atacado frente a la isla de Qeshm en el estrecho de Ormuz, con un saldo de un muerto y cuatro heridos, mientras Teherán posponía una reunión clave con sus vecinos en Omán y las tensiones militares con Estados Unidos escalaban drásticamente en la región.
La escalada militar en Oriente Próximo alcanzó un nuevo punto crítico cuando un buque de carga iraní fue atacado la madrugada del domingo frente a la isla de Qeshm, situada a unos 22 kilómetros de la ciudad portuaria de Bandar Abbas. El incidente, que según los medios estatales iraníes dejó un muerto y cuatro heridos, coincidió con el aplazamiento de una cumbre diplomática crucial en Omán donde Teherán pretendía discutir la gestión del tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz.
El gobernador de Qeshm atribuyó la agresión a un enemigo terrorista
, según recogió la agencia estatal IRNA, mientras que el ejército de Estados Unidos no emitió comentarios inmediatos sobre el suceso. Horas antes, el presidente iraní Masoud Pezeshkian había mantenido una postura de firmeza en redes sociales al declarar que su pueblo no se dejaría intimidar y que Irán no se rendiría.
Ataques navales cruzados y destrucción de petroleros en el Golfo de Omán
Los incidentes en el estrecho de Ormuz se producen paralelamente a una confrontación directa entre las fuerzas estadounidenses y los activos navales iraníes. El Mando Central de Estados Unidos (Centcom) informó que las fuerzas norteamericanas destruyeron cinco petroleros iraníes en los últimos días como respuesta a los intentos de Teherán de atacar buques de guerra estadounidenses. Los bombardeos estadounidenses afectaron a cuatro naves en el Golfo de Omán y a otra cerca de la isla de Kharg, principal enclave de exportación petrolera iraní.

Funcionarios estadounidenses señalaron que las fuerzas de Teherán emplearon misiles balísticos contra un portaaviones, destructores y un buque de la Infantería de Marina, aunque todos los proyectiles fallaron o fueron repelidos por las defensas antimisiles. Washington justificó la destrucción de los petroleros al indicar el Centcom, en referencia al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, que Irán ha utilizado los petroleros como parte de una red clandestina de miles de millones de dólares que financia al IRGC y a sus aliados regionales.
John Fozzie Miller, vicealmirante retirado al mando de las fuerzas navales estadounidenses en Oriente Medio, señaló vía elmundo.es que, en realidad, ya no tienen la capacidad de localizar a nadie en el mar Arábigo mediante el radar.
Conversaciones pospuestas en Omán y presión sobre el suministro global de petróleo
El plan del gobierno iraní para presentar su oferta condicional de reapertura del estrecho de Ormuz quedó suspendido de manera indefinida. El ministro de Asuntos Exteriores de Omán, Badr Albusaidi, anunció en la red social X que la reunión ministerial prevista en su país se posponía en aras del consenso
, tras una solicitud formal formulada por varios Estados de la región según confirmó el funcionario iraní Mohammad Ali Bak.

La diplomacia regional buscaba gestionar de manera conjunta el tránsito por el estrecho, una vía fluvial internacional gravemente afectada desde el inicio de los combates el 28 de febrero. El tráfico comercial de barcos continúa en mínimos históricos, registrándose apenas un puñado de tránsitos diarios frente al promedio de 85 naves previo a la crisis. Los mercados energéticos han reaccionado con volatilidad: tras superar los 100 dólares por barril la semana pasada, el crudo Brent cotizaba por encima de los 104 dólares, mientras que el diésel minorista en Estados Unidos marcó un récord histórico por encima de los 6,20 dólares por galón.
El impacto del cierre de rutas alternativas y la postura de Estados Unidos
La tensión en el mar se ve agravada por la apertura de un segundo frente terrestre y energético en la península arábiga. Arabia Saudí suspendió el funcionamiento del oleoducto Este-Oeste, conocido como Petroline, de forma preventiva tras una serie de ataques con drones contra estaciones de bombeo en las regiones de Riad y Medina. Dicha infraestructura transportaba cerca de cinco millones de barriles diarios para sortear el bloqueo en el estrecho de Ormuz.
Durante su estancia en Irlanda, el presidente Donald Trump fue cuestionado por la prensa acerca de la implicación estadounidense en el ataque al carguero iraní frente a Qeshm, a lo que respondió no quiero decirlo
. Con respecto a la disposición de Teherán para negociar, el mandatario estadounidense afirmó que las autoridades iraníes quieren llegar a un acuerdo tan desesperadamente que no paran de llamar. Por su parte, el presidente iraní reiteró que cualquier apertura de la vía marítima de Ormuz exigirá como condición indispensable que Washington ponga fin al bloqueo naval impuesto sobre los puertos de su país.
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