Un ataque con misiles contra una escuela de niñas en la provincia de Hormozgan, en Irán, ha causado la muerte de al menos 40 personas y ha dejado a 48 estudiantes heridos, según informes de la prensa estatal. El incidente, ocurrido el 28 de febrero, ha provocado la suspensión indefinida de clases en todo el país, con la posibilidad de que la enseñanza se traslade a plataformas en línea dependiendo de la estabilidad de la infraestructura de internet.
Las cifras de víctimas mortales varían según las fuentes. Mientras que inicialmente se reportaron 40 fallecidos y 48 heridos, otras fuentes elevan el número de muertos a 64, 115, e incluso entre 150 y 160, según el Ministerio de Asuntos Exteriores iraní.
Imágenes satelitales publicadas por la televisión estatal iraní muestran daños en la residencia del líder supremo iraní, Ali Jamenei, en Teherán, que fue blanco de un ataque aéreo. Según un funcionario israelí, Jamenei fue uno de los altos cargos iraníes atacados durante la operación militar israelí. Sin embargo, las autoridades iraníes han confirmado que Jamenei fue trasladado a un lugar seguro antes del ataque.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia ha calificado el ataque de Estados Unidos e Israel contra objetivos en Irán como un acto de agresión y una violación del derecho internacional. Rusia ha instado a un retorno a las vías diplomáticas para resolver la crisis y ha manifestado su disposición a facilitar una solución pacífica.
La Unión Europea, a través de una declaración conjunta de los presidentes del Consejo Europeo y de la Comisión Europea, ha hecho un llamamiento a todas las partes para que ejerzan la máxima moderación ante la escalada de tensiones en la región.
