Un buque portacontenedores con bandera de Liberia y operado por la naviera ZIM fue atacado por tres drones marítimos frente a las costas de Bulgaria el pasado 28 de octubre de 2026. Los 18 tripulantes fueron rescatados sanos y salvos mientras la embarcación se hundía en el mar Negro.
El ataque contra el portacontenedores Contship Jet ocurrió a mediodía, aproximadamente 17 millas náuticas al este de la localidad de Cape Kaliakra y dentro de la zona económica exclusiva búlgara. La embarcación transportaba 421 contenedores y cubría la ruta comercial entre el puerto de Haifa, en Israel, y el puerto rumano de Constanța, según los datos confirmados por las autoridades del sector según el registro de tráfico marítimo y la administración búlgara.
La tripulación, compuesta por 14 ciudadanos filipinos y cuatro ucranianos, logró abandonar la nave en un bote salvavidas y mediante una balsa antes de ser rescatada por la Marina de Bulgaria y la policía de fronteras. Las autoridades trasladaron a todos los marineros al puerto de Varna para recibir atención médica, sin que se reportaran heridos graves durante la evacuación.
Respuesta militar trilateral en Sofía y el hundimiento del Contship Jet
El impacto de los tres drones navales coincidió cronológicamente con una reunión urgente en la residencia gubernamental Boyana, en Sofía, donde los ministros de Defensa de Bulgaria, Turquía y Rumanía debatían el deterioro de la seguridad regional en el mar Negro. El ministro búlgaro Dimitar Stoyanov informó a sus homólogos sobre el operativo de rescate en curso mientras un avión de patrulla marítima francés Atlantique 2 colaboraba en la detección y vigilancia de la zona.
El incidente elevó a nueve el número de buques civiles atacados en el oeste del mar Negro desde principios de octubre, alimentando la preocupación de los miembros de la OTAN sobre la extensión del conflicto entre Rusia y Ucrania hacia las rutas comerciales de sus aliados. Los ministros de los tres países ribereños emitieron una declaración conjunta en la que condenaron los ataques contra la infraestructura civil y exigieron el cese inmediato de las hostilidades contra la navegación mercante.
Los ministros de Defensa de Bulgaria, Rumanía y Turquía señalaron según The Maritime Executive que «hasta la fecha, numerosos buques comerciales han sido atacados por las partes en el mar Negro, mientras que se han destruido minas a la deriva, embarcaciones de superficie no tripuladas (USV) y vehículos aéreos no tripulados (UAV) que se descontrolaron o fueron alcanzados, así como restos de misiles».
Medidas de seguridad y la postura de Ankara sobre el estrecho del Bósforo
Durante el encuentro bilateral y trilateral, el ministro de Defensa Nacional de Turquía, Yaşar Güler, enfatizó la necesidad de mantener el control militar sobre el tránsito en la región mediante la aplicación estricta de la Convención de Montreux. Güler defendió que el cumplimiento riguroso del tratado ha evitado que la guerra se expanda geográficamente hacia los Estados vecinos del mar Negro.
Los tres países acordaron establecer un mecanismo conjunto de coordinación para mejorar el intercambio de inteligencia, la vigilancia temprana y la protección de infraestructuras submarinas críticas. Asimismo, las autoridades turcas advirtieron que mantienen abiertas todas las vías de diálogo con Moscú y Kiev para salvaguardar el tráfico civil.

Yaşar Güler declaró según Shipping Telegraph que «Türkiye mantiene contactos a través de todos los canales para crear oportunidades de diálogo entre la Federación de Rusia y Ucrania con el fin de proteger las rutas de transporte marítimo y garantizar la libertad de navegación en el mar Negro; además, se hacen advertencias constantes a ambas partes para mantener la navegación comercial fuera de la zona de conflicto y detener de inmediato los ataques contra los barcos civiles».
Evaluación de daños e impacto ambiental frente a la costa búlgara
Tras el hundimiento del buque fletado por ZIM, la Administración Marítima de Bulgaria inició evaluaciones para determinar las posibles consecuencias ambientales en el ecosistema marino. Los informes preliminares de la administración regional en Varna descartaron daños graves a la costa, señalando que el portacontenedores transportaba combustible gasóleo marino de tipo ligero, el cual reduce los riesgos de un derrame tóxico de gran magnitud.


Por su parte, la naviera israelí comunicó a sus clientes que las pérdidas financieras derivadas de la pérdida de la nave y sus 421 contenedores son limitadas y anunció gestiones para incorporar un buque de reemplazo que garantice la continuidad del servicio en la ruta comercial del Levante y el mar Negro. Hasta el momento, ninguna facción ha asumido la autoría del ataque con drones que derribó la embarcación en aguas internacionales de la zona económica exclusiva búlgara.
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