Una serie de ataques masivos con drones contra territorio ruso ha provocado incendios en infraestructuras críticas y ha generado una creciente escasez de combustible en regiones clave, incluyendo Moscú y San Petersburgo, según reportes de diversos medios internacionales. Las autoridades rusas informaron sobre la interceptación de decenas de aeronaves no tripuladas, mientras que el impacto en refinerías y depósitos de petróleo ha limitado el suministro de gasolina incluso para las fuerzas armadas.
Impacto en la infraestructura energética rusa
La ofensiva ucraniana ha centrado sus esfuerzos en paralizar la capacidad de refinado de Rusia. Según Aktuality, los ataques han logrado un «jaque mate» logístico, afectando la distribución de combustible en los principales centros urbanos del país. En el krai de Krasnodar, la caída de restos de drones provocó un incendio en un depósito de petróleo, un incidente confirmado por TERAZ.sk. Por su parte, la cadena TA3 reportó que, además de las defensas antiaéreas que destruyeron decenas de aparatos, una refinería local sufrió daños directos durante la incursión sobre la capital rusa.
Escasez de combustible y consecuencias logísticas
La interrupción de la cadena de suministro ha comenzado a afectar las operaciones militares. De acuerdo con Denník N, el desabastecimiento es tan severo que incluso efectivos del ejército ruso han sido rechazados en estaciones de servicio. Este escenario de escasez no se limita a las zonas de combate; HNonline destaca que la presión sobre los recursos energéticos ha escalado hasta convertir la disponibilidad de gasolina en un nuevo frente de conflicto, con la península de Crimea enfrentando condiciones críticas de suministro.
Divergencias en el reporte de daños
Existe una diferencia notable entre el reporte oficial de las defensas rusas y la situación observada en el terreno. Mientras que el Ministerio de Defensa ruso, citado por TA3, enfatiza la neutralización de «decenas de máquinas» invasoras, los medios como Aktuality y Denník N subrayan la parálisis operativa de las refinerías como el resultado tangible de la estrategia ucraniana. Esta disparidad subraya cómo la guerra de drones ha evolucionado hacia un conflicto de desgaste económico, donde la capacidad de Rusia para refinar crudo se ha vuelto tan vulnerable como sus posiciones en el frente de batalla.
