Una nueva oleada de ataques rusos ha golpeado diversas ciudades ucranianas, dejando un saldo trágico de al menos 18 personas fallecidas y decenas de heridos. La ofensiva, calificada como una de las más letales de los últimos meses, ha movilizado a los equipos de rescate, quienes trabajan intensamente entre los escombros para localizar a las víctimas.
Según los informes, el ataque incluyó el uso de misiles hipersónicos, en lo que ha sido descrito por diversas fuentes como una acción de represalia. La magnitud de los bombardeos ha impactado puntos clave del territorio ucraniano, provocando una destrucción significativa en zonas urbanas y aumentando la tensión en el conflicto.
Los medios internacionales han destacado la gravedad de esta jornada de violencia, señalando la capacidad de Rusia para ejecutar ataques de alta precisión contra infraestructuras y áreas civiles. Mientras las labores de búsqueda y rescate continúan, el número de víctimas podría variar a medida que avancen las operaciones en los lugares afectados.
