La Fiscalía de Viena ha presentado cargos graves contra un hombre de 21 años, acusado de planear un atentado terrorista durante los conciertos de Taylor Swift que debían celebrarse en la ciudad en agosto pasado. Los cargos incluyen terrorismo, delincuencia organizada y otros delitos relacionados.
El sospechoso, identificado por los medios austriacos como Beran A., fue detenido el 7 de agosto en Ternitz, a unos 65 kilómetros de Viena, justo antes del inicio de la gira de la cantante estadounidense. Las autoridades revelaron que el joven confesó haber considerado diferentes métodos para llevar a cabo el ataque, incluyendo el uso de cuchillos, explosivos e incluso la posibilidad de inmolarse.
La investigación ha revelado que el acusado buscaba activamente información en línea para la fabricación de bombas, específicamente utilizando el explosivo triperóxido de triacetona (TATP), conocido por ser empleado por el Estado Islámico (ISIS). Además, se le acusa de haber recibido instrucción de miembros de esta organización terrorista en el manejo de explosivos y de haber fabricado una “pequeña cantidad” de la sustancia.
Según la Fiscalía, el sospechoso también intentó adquirir armas de fuego y una granada de mano a través de intermediarios ilegales, llegando a darles instrucciones para importar fusiles a Austria. Asimismo, se le imputa la incitación a delitos terroristas a través de la plataforma Snapchat, compartiendo vídeos con contenido extremista y material de propaganda del Estado Islámico en diversas aplicaciones de mensajería. Las autoridades afirman que el hombre “profesaba activamente su lealtad” a la organización terrorista.
Los conciertos de Taylor Swift en Viena fueron cancelados tras la revelación de la amenaza, una decisión que el ministro del Interior austriaco, Gerhard Karner, calificó como la prevención de “una tragedia”.
La propia Taylor Swift expresó su temor y culpa por la situación en una publicación en Instagram: “Me llenó de una nueva sensación de miedo y una tremenda culpa por toda la gente que había planeado venir a esos espectáculos”. La artista añadió que su prioridad era garantizar la seguridad de su gira europea, lo cual finalmente logró.
El acusado tiene ahora 14 días para presentar un recurso y refutar las acusaciones en su contra. De ser hallado culpable, podría enfrentar una pena de hasta 20 años de prisión, considerando su edad al momento de los hechos.
