El Atlético de Madrid asestó un duro golpe al Barcelona, vigente campeón, al vencerlo por 4-0 en la ida de las semifinales de la Copa del Rey. Con este resultado, el equipo madrileño da un paso importante hacia la final, antes del encuentro de vuelta programado para el 3 de marzo.
El equipo dirigido por el argentino Diego Simeone aprovechó al máximo las debilidades defensivas del conjunto catalán, marcando los cuatro goles en la primera mitad.
El inicio fue catastrófico para el Barcelona, quedándose en desventaja a los 6 minutos por un autogol. Eric García intentó devolver el balón a su portero, Joan García, quien no pudo controlar el esférico, colándose en su propia portería.
El Barcelona no tuvo tiempo de reaccionar y, en el minuto 14, Antoine Griezmann, exjugador del club, amplió la ventaja con un tanto asistido por Nahuel Molina.
Fermín López tuvo la oportunidad de acercar a los visitantes, pero su disparo se estrelló en el larguero (20). Poco después, Julián Álvarez estuvo cerca de marcar el tercer gol, pero Jules Koundé salvó a su equipo al desviar el balón en la línea de gol (24).
Sin embargo, el Atlético de Madrid no tardó en volver a aprovechar las vulnerabilidades defensivas del Barcelona, anotando el tercer gol a través del nigeriano Adémola Lookman, con un remate preciso tras una asistencia de Álvarez (30).
El entrenador alemán Hansi Flick intentó cambiar el rumbo del partido, dando entrada al experimentado delantero polaco Robert Lewandowski en lugar de Marc Casadó (37).
Pero este cambio no surtió efecto, y el Barcelona se encontró con un cuarto gol en contra antes del final de la primera mitad, gracias a un espectacular disparo de Álvarez, asistido por Lookman (2+45).
Según datos de Opta, el Barcelona no recibía cuatro goles en la primera mitad desde 2004-2005, cuando perdió 2-8 contra el Bayern Munich en los cuartos de final de la Champions League en Lisboa durante la pandemia de COVID-19.
