El fenómeno de la emigración de agentes de policía hacia Australia continúa en aumento, impulsado principalmente por la búsqueda de mejores condiciones económicas.
De acuerdo con 1News, la incapacidad de las instituciones locales para competir con los niveles salariales ofrecidos en Australia ha provocado que un número creciente de oficiales opte por trasladar su carrera profesional al país oceánico, señalando que «simplemente no pueden igualar el pago».
