La compañía ha presentado resultados financieros sólidos, marcados por un desempeño estratégico que equilibra la evolución de sus servicios modernos frente al declive de las tecnologías tradicionales. La expansión en los segmentos de telefonía móvil y fibra óptica ha sido el motor principal para compensar la caída en los servicios heredados, consolidando una posición competitiva relevante en el mercado.
En el ámbito de la telefonía móvil, la unidad de negocio ha logrado un crecimiento en sus ingresos por servicios que supera al registrado por sus principales competidores, Vodacom y MTN, evidenciando una mayor eficiencia operativa y captación de mercado.
Los indicadores financieros reflejan esta tendencia positiva: las ganancias principales por acción registraron un incremento del 30,1%, alcanzando los 708,5 centavos. Ante este escenario de solidez financiera, la empresa ha tomado la decisión de ajustar su política de dividendos, elevando el ratio de pago a un rango de entre el 40% y el 60% del flujo de caja libre.
