El primer ministro de Australia, Anthony Albanese, confirmó durante su visita a Malasia que el gobierno ha utilizado sus nuevos poderes para comprar 100 millones de litros de diésel adicionales, provenientes de Brunéi y Corea del Sur, en un esfuerzo por fortalecer el suministro de combustible ante la crisis energética derivada del conflicto en Oriente Medio.
Albanese anunció la medida en Kuala Lumpur, junto al primer ministro malasio Anwar Ibrahim, tras firmar una declaración conjunta sobre seguridad energética. Según explicó, las nuevas leyes aprobadas el mes pasado permiten al gobierno federal asumir el riesgo financiero de los envíos de combustible que de otro modo serían demasiado costosos para las empresas petroleras, mientras estas siguen siendo las encargadas de la compra.
El primer ministro destacó que este es el primero de «muchos envíos esperados» que se asegurarán bajo estos poderes estratégicos de reserva, con el apoyo de Export Finance Australia. Señaló que el conflicto en Medio Oriente motivó la acción y que el combustible adicional podrá dirigirse donde se necesite, incluyendo a los agricultores del país.
Durante su gira por el sudeste asiático, Albanese también se reunió con el primer ministro de Singapur, Lawrence Wong, en un viaje que, aunque no resultó en anuncios inmediatos de suministros adicionales, sirvió para reforzar el compromiso mutuo de mantener los flujos de combustible y gas natural licuado pese a la crisis internacional.
Ambos países acordaron hacer «el máximo esfuerzo» para satisfacer sus necesidades mutuas de seguridad energética en combustibles refinados y GNL, y planean agregar un adendum legalmente vinculante a su acuerdo de libre comercio sobre suministros esenciales como la energía.
El primer ministro singapurense aseguró que Singapur no reducirá sus exportaciones de combustible a Australia, describiéndola como su mayor fuente de petróleo y reafirmando que el flujo continuará pese a las tensiones globales.
Albanese descartó las críticas de la oposición que sugerían que su viaje no había logrado resultados concretos, argumentando que los acuerdos sentaron las bases para futuras cooperaciones y que la seguridad energética requiere un trabajo continuo y diplomático.
El viaje concluyó con el regreso de Albanese a Australia tras dos días en Malasia, donde sostuvo que el diálogo con los socios regionales es clave para navegar la actual situación de incertidumbre en los mercados globales de energía.
