No se ha desarrollado aún un tratamiento para la distrofia macular de Stargardt (BVMD, por sus siglas en inglés). Según lo anunciado por las instituciones involucradas, esta colaboración busca integrar conocimientos en química, terapéuticas y ciencia de la visión para abordar la enfermedad, que afecta la visión central y suele manifestarse en la infancia o adolescencia.
La falta de opciones terapéuticas actuales subraya la urgencia de investigar alternativas que puedan frenar su progresión o mejorar la calidad visual de quienes la padecen. Expertos en el campo destacan la necesidad de enfoques multidisciplinarios para avanzar en soluciones, como se plantea en esta iniciativa.
