Un hombre, identificado como Pot, ha fundado la organización Life Guardians, dedicada a proporcionar redes de protección contra ataques con drones. Según sus declaraciones, esta iniciativa ya habría salvado la vida a cientos de personas.
Su primera parada en Ucrania es Lviv, en el oeste del país, para luego dirigirse a Kyiv y visitar a amigos. A pesar de la situación, Pot se muestra relativamente tranquilo en cuanto a su seguridad. “No voy a la línea del frente, así que en ese sentido es relativamente seguro. Pero siempre existe un riesgo”, afirma.
Ucrania sufre diariamente bombardeos con drones y misiles rusos. “Puede pasar algo en cualquier lugar. Se asume ese riesgo. No estás constantemente preocupado por si un dron va a caer sobre tu techo, sino concentrado en lo que tienes que hacer”, explica.
Lo más difícil de este viaje, para Pot, son las emociones que experimenta sobre el terreno. “No es un simple agradecimiento lo que recibes, es algo mucho más profundo, relacionado con la supervivencia. Hay momentos que nunca olvidaré: las miradas de la gente, los abrazos, el tomarse de las manos. Es algo que no se puede expresar con palabras”, relata.
Hace una pausa antes de añadir: “Y luego están los niños huérfanos. Eso realmente te impacta. A veces pierdes la fe en la humanidad, pero al mismo tiempo ves los momentos más hermosos y conoces a las personas más maravillosas”.
