Un estudio reciente ha revelado que el consumo de productos etiquetados como “sin azúcar” podría tener un impacto negativo en la salud cerebral, acelerando el proceso de envejecimiento cerebral en hasta 18 meses. Según expertos médicos, estos productos a menudo contienen edulcorantes artificiales que, aunque no elevan los niveles de glucosa en sangre, pueden afectar la función cognitiva.
La investigación sugiere que el cerebro podría interpretar el sabor dulce de estos edulcorantes como una señal de que se están consumiendo calorías, lo que desencadena una serie de respuestas metabólicas que, a largo plazo, podrían ser perjudiciales para la salud cerebral. Esta discrepancia entre el sabor dulce y la ausencia de calorías reales podría alterar la capacidad del cerebro para regular el metabolismo de la glucosa, un proceso crucial para su correcto funcionamiento.
Los médicos advierten que, si bien reducir el consumo de azúcar es beneficioso para la salud en general, es importante ser cauteloso con los productos “sin azúcar” y optar por alternativas más saludables, como frutas y verduras, para satisfacer el antojo de dulce. Se recomienda leer detenidamente las etiquetas de los alimentos y ser consciente de los ingredientes que contienen.
