Un reciente estudio revela que la tasa de vacunación contra el virus sincitial respiratorio (VSR) en adultos mayores de 65 años durante la primera temporada de disponibilidad de la vacuna fue baja, alcanzando solo el 21% entre los beneficiarios de Medicare Fee-for-Service. Heidi de Souza, científica de datos senior en Advi Health, explica que esta baja adopción se observó con diferencias significativas según la edad, la raza, el origen étnico y la ubicación geográfica.
De Souza señala que existen importantes disparidades en el acceso y la adopción de la vacuna contra el VSR. “Tenemos un largo camino por recorrer”, afirma, “y necesitamos esfuerzos de salud pública más específicos para mejorar la vacunación contra el VSR, especialmente entre los adultos mayores que corren un mayor riesgo de enfermedad grave”. Según la investigación, algunas de las barreras para la implementación incluyen la falta de conciencia tanto entre los proveedores de atención médica como entre los pacientes sobre la carga de la enfermedad, especialmente en poblaciones de mayor riesgo.
Otro factor importante fue el proceso de toma de decisiones clínicas compartidas que la CDC recomendó durante la primera temporada de vacunación. Este proceso, que requería una conversación detallada entre el médico y el paciente, se consideró confuso y requirió mucho tiempo. La CDC modificó esta recomendación en junio del año pasado, pasando a una recomendación basada en la edad y el riesgo.
El estudio también identificó barreras de transporte, que afectan desproporcionadamente a los adultos mayores, a las personas de origen hispano y a aquellos con enfermedades crónicas. Para los adultos de 85 años o más con múltiples comorbilidades, estas barreras pueden dificultar la consulta con un médico para participar en el proceso de toma de decisiones clínicas compartidas. Además, la cobertura de la vacuna contra el VSR a través del plan Medicare Part D presenta desafíos, ya que no todos los proveedores de atención médica cubiertos por Medicare pueden facturar a estos planes, lo que puede requerir que los pacientes sean remitidos a otros lugares, como las farmacias, para recibir la vacuna.
En resumen, la baja tasa de vacunación contra el VSR en adultos mayores se atribuye a una combinación de factores, incluyendo la falta de conciencia, las barreras de acceso y las complejidades del proceso de vacunación.
