El Banco Alimentar de Portugal recolectó 60 toneladas menos de alimentos en la campaña de Navidad de este año en comparación con la anterior. Según un comunicado, la campaña, que tuvo lugar durante el fin de semana, logró reunir 2.150 toneladas de alimentos.
Los alimentos recolectados serán distribuidos a partir de la próxima semana a instituciones de solidaridad social en todo el país, para luego llegar a cerca de 380.000 personas con necesidades alimentarias.
El Banco Alimentar destacó en el comunicado que «en el día a día, todavía hay personas que necesitan ayuda para comer, especialmente en una época como la Navidad».
«Tener a la familia reunida alrededor de una mesa es un deseo que cada uno de nosotros puede ayudar a hacer realidad», añadió la institución.
El año pasado, la campaña logró reunir 2.213 toneladas de alimentos. A pesar de esta disminución, la presidenta de la Federación Portuguesa de Bancos Alimentares contra el Hambre, Isabel Jonet, citada en el comunicado, elogió la «siempre presente naturaleza solidaria de los portugueses».
«No podemos dejar de subrayar el papel de los voluntarios, personas de todas las edades, con convicciones políticas y religiosas diversas que, participando lado a lado, contribuyen de forma fraterna y solidaria a una sociedad más justa y cohesionada», añadió Jonet.
La campaña presencial de este fin de semana contó con la participación de cerca de 42.000 voluntarios en más de 2.000 establecimientos comerciales del país.
Hasta el 7 de diciembre, seguirá siendo posible contribuir a esta causa a través de vales disponibles en los supermercados o en la plataforma electrónica disponible en www.alimentestaideia.pt.
En 2024, los 21 Bancos Alimentares Contra el Hambre operativos en Portugal distribuyeron un total de 27,5 millones de kilogramos de alimentos, un promedio de 109 toneladas por día útil, con un valor global estimado superior a 45 millones de euros.
c/ Lusa
