Un consorcio de diez bancos europeos, entre ellos ING, UniCredit y BNP Paribas, ha creado la empresa Qivalis con el objetivo de lanzar una moneda digital estable (stablecoin) vinculada al euro en el segundo semestre de 2026. La iniciativa busca contrarrestar el dominio de Estados Unidos en el sector de los pagos digitales, según informa Reuters.
Jan-Oliver Sell, anterior director de la división alemana de la plataforma de criptomonedas Coinbase y con experiencia en Binance, será el director general de la compañía con sede en Ámsterdam. Howard Davies, ex presidente de NatWest, ocupará el cargo de presidente de Qivalis, según indica Agerpres.
Sell ha declarado que Qivalis planea contratar entre 45 y 50 empleados en los próximos 18 a 24 meses.
Los bancos se enfrentan al rápido crecimiento de la industria de las stablecoins y las criptomonedas, que algunos acreedores consideran competidores directos.
Asimismo, varias grandes empresas financieras estadounidenses están preparando el lanzamiento de sus propias monedas digitales estables vinculadas al dólar.
Las stablecoins, un tipo de moneda anclada principalmente al dólar estadounidense, han ganado popularidad en los últimos años, impulsadas por la reciente aprobación de una ley que busca consolidar el estatus del dólar como moneda de reserva global.
En 2023, SG-FORGE, la división de criptomonedas del banco francés Société Générale, lanzó una stablecoin respaldada por el euro, aunque su adopción no ha sido generalizada. SocGen no forma parte de Qivalis.
Sell explicó que el lanzamiento de la stablecoin podría tener lugar a principios del segundo semestre de 2026, tras un proceso de obtención de licencias que durará entre seis y nueve meses. Qivalis solicitará una licencia de Institución de Dinero Electrónico (EMI) al Banco Central de los Países Bajos.
El Banco Central Europeo (BCE) también está trabajando en su propia moneda digital euro, como alternativa estratégica a los sistemas de pago estadounidenses.
Floris Lugt, jefe de la división de activos digitales de ING, quien será el director financiero de Qivalis, ha afirmado que el grupo está en contacto con el BCE, que “apoya el plan”.
“Nuestra impresión es que apoyan el plan porque uno de los objetivos políticos clave es lograr la autonomía estratégica en los pagos en Europa y les preocupan las stablecoins, especialmente las vinculadas al dólar. Preferirían, según nuestra impresión, tener un campeón europeo al que puedan apoyar”, declaró Lugt.
Inicialmente, los bancos involucrados en el proyecto anunciado en septiembre fueron ING, UniCredit, Banca Sella, KBC, DekaBank, Danske Bank, SEB, Caixabank y Raiffeisen Bank International (RBI). Posteriormente, se unió al grupo el francés BNP Paribas, según anunció Lugt el martes.
Las monedas digitales estables son un tipo de criptomoneda vinculada a una moneda tradicional, generalmente el dólar, y permiten mover grandes sumas de dinero sin utilizar los sistemas de transferencia de pago bancarios. Han experimentado un rápido crecimiento en los últimos años.
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